VIAJAR SOLA: Lo mejor que me ha pasado en la vida.

¡Hola viajeros!

¿No te da miedo? ¿No te aburres? ¿Quién te hace las fotos? Estas son las preguntas que hace la mayoría de la gente cuando me embarco en una nueva aventura….y la respuesta es siempre la misma: pruébalo y luego me lo cuentas! Viajar sola es una experiencia brutal, la impagable sensación de libertad se apodera de mí! Otro nivel que te abre muchas puertas, tanto por fuera como por dentro. Cuando viajas en solitario la adrenalina en cada vivencia es doble. Tu receptividad aumenta. Observas cada detalle, vas alerta a cada paso que das. Sales de tu zona de confort y vuelas tan alto que da hasta vértigo. Dependes sólo y exclusivamente de ti, de tus decisiones. Te obliga a confiar en extraños y a perder de vista toda esa comodidad y facilidad que da estar en casa.

Estás constantemente  fuera de balance, nada es tuyo. Excepto lo esencial:  sueño, hambre, sed…..Emocionante y a la vez adictivo. Valoras mucho más todo lo que aquí tienes y allí te falta. Vuelves con el listón muy alto y exigiéndole mucho más a la vida.

Poco a poco, vas deshaciéndote de ataduras mentales, dando paso a lo realmente importante…por lo tanto, vives tu vida y la de nadie más.

La aventura en sí implica grandes emociones…y a su vez pueden surgir riesgos y sorpresas…no todo es color de rosa, también me ha tocado experimentar algún que otro susto, he pasado frío hasta no poder ni mover las articulaciones en el lago Ness, me he desmayado en plena calle a causa de una lipotimia por andar a casi cincuenta grados en Malasia, un yuyu en el Mont Blanc por el llamado “mal de altura”, he saltado de un taxi en marcha en Budapest porque me querían estafar y qué se yo….en Berlín he sufrido un asalto de tres carteristas con intento fallido de robarme el teléfono móvil, me he cruzado con algún indeseable con malas intenciones, y mil anécdotas más que ni siquiera cuento a mis personas más allegadas…..las experiencias negativas sirven para aprender e ir mucho más alerta si cabe.

Por eso siempre digo que viajar sola, me ha hecho madurar a pasos agigantados. Me he conocido tanto a mí misma, que a veces me doy hasta miedo. Mis defectos, mis limitaciones, mis inseguridades…..sin duda todas y cada una de las experiencias de la vida nos enseñan algo….pero el hecho de depender sólo y exclusivamente de ti, de tus decisiones, de tu intuición…..es algo realmente necesario. Viajando sola he construido una fortaleza y una seguridad en mi misma indestructible. Siempre he sido una persona muy independiente, muy atrevida, desde niña, sin miedo a nada y tirándome al barro sin pararme a pensar en las consecuencias. Arriesgo y que pase lo que tenga que pasar….rara vez me quedo parada con las ganas de algo por miedo al qué dirán o al qué pasará.

Son infinitas sensaciones que nunca antes había vivido, un aprendizaje constante. Practicas mucho más el idioma en otros países, te relacionas con muchas más personas que al igual que yo, viajan solas, compartís el mismo modo de vida y os entendéis mutuamente. Dejar amigos por todos los rincones del mundo y mantener el contacto a pesar del tiempo y las distancias enriquece y mucho. Conocer nuevos lugares, nuevas culturas, nuevas personas…todo ello te ayuda a crecer, a abrir tu mente, a alimentar el alma…

Creo que es importante aprender a estar solo, a sobrevivir con una simple mochila, pasar tiempo con uno mismo. Descubrir lo que te hace feliz, lo que quieres y lo que no. Así la compañía es una cuestión de elección, no de necesidad. Sobre todo, cuando pasas tiempo sola y dedicas tiempo a conocerte, te das cuenta de que te importa una mierda lo que la gente opine….y no hay nada más liberador que eso.

La soledad te otorga un poder que muy pocos pueden dominar. 😉

¡Estrenamos blog!

¡Hola Viajeros!

Bienvenidos a mi mundo…😉

Tenía muchas ganas de escribir y contaros todo lo que supone para mi construir este blog de viajes para poder compartir mis experiencias personales. Viajo sola, organizo mis rutas, destinos, visitas y todo lo que conlleva cada aventura. Será un placer compartir con vosotros y ayudar en lo que pueda a todos los que me leéis, disfrutar del camino y aprender todos juntos de este incurable virus que es viajar! Gracias a los que me animásteis  a esto, cuando una gran pasión se convierte en una forma de vida, no supone más que una simple manera de invertir tu tiempo en lo que realmente te llena, te apasiona y sobre todo te mantiene siempre viva: VIAJAR.