Marruecos: Ruta de 3 días por Chefchaouen y Tetuán.

¡Hola Viajeros!

Marruecos: Lo amas o lo odias…así podríamos definir este enigmático país, su cultura, su gente, su caos…una mezcla muy potente que lo hace ser diferente. Aunque ya había estado muchísimas veces, a esta última escapada le tenía especialmente ganas…

Chefchaouen.

La idea era conocer el pueblecito azul, Chefchaouen, os cuento como organicé la ruta para esta escapada de tres días; hay varias opciones para llegar, ferry desde Algeciras a Tánger, en coche desde Ceuta o Melilla…pero desde Málaga la opción que yo recomiendo, la más rápida, fácil y económica es un vuelo hacia Tetuán. Tengo que decir que la compañía de bajo coste (no la nombro pero sabéis cual es) tiene estos billetes tirados de precio…suelen salir ofertas a estos destinos, sólo hay que estar atentos y pillarlos…en mi caso, con sólo tres semanas de antelación,  vuelo Málaga-Tetuán por 9.90 euros ida y vuelta…imposible resistirse!

El viernes a las 6 de la mañana salimos hacia allí, el trayecto dura unos veinte minutos, el vuelo más corto de la historia…desde el aeropuerto de Tetuán, una vez pasado el control fronterizo y sellado los pasaportes de entrada al país, nos dirigimos a la parada de taxis para negociar el traslado hasta Chefchaouen…en el mismo vuelo es muy probable coincidir con gente que se dirija también hacia allí, por lo tanto es fácil poder compartir taxi con varias personas para que salga mucho más barato. Mi amiga y yo compartimos el taxi con una pareja de Granada, por lo que finalmente nos salió bastante menos que si hubiéramos ido las dos solas. Son taxis grandes, tipo monovolumen o furgonetas, por lo que caben hasta seis pasajeros. El precio inicial fueron 430 dirhams, unos 40 euros…entre cuatro personas…pero finalmente regateando lo conseguimos por 30 euros, 7,50 euros cada uno. Si en vez de coger el taxi en el aeropuerto, vas hasta la estación de autobuses de Tetuán, sale algo más barato. El trayecto desde Tetuán a Chefchaouen dura aproximadamente una hora y quince minutos. Mohamed, el conductor, era muy simpático, hablaba español como la mayoría de la gente por el norte de Marruecos, estuvo todo el camino explicándonos cosas y curiosidades de la zona. Tened en cuenta que en Marruecos son 2 horas menos, por lo tanto sobre las 7 de la mañana ya estábamos en nuestro destino…Chaouen! 

Dejamos las maletas y el chico del hotel nos dio nuestra habitación mucho antes de la hora…es un pueblo muy turístico, pero dependiendo en la época del año que lo visites, encontrarás más o menos aglomeración de gente…nuestro hotel estaba súper bien ubicado, dentro de La Medina y a 1 minuto de la plaza principal. Puedes encontrar alojamiento de todos los precios, yo recomiendo el Hotel donde estuvimos porque la calidad precio está genial. Una habitación doble con Baño, 23 euros la noche. Se llama Abi Khancha, tiene un salón muy chulo con la típica decoración bereber, una terraza con vistas a La Medina y sobre todo lo recomiendo por el trato que fue excepcional!

Hotel Abi Khancha, Chefchaouen.

No seguimos ruta, ni mapa, ni ubicaciones, lo mejor allí es perderse por sus callejuelas, investigar rincones, patios, relacionarse con la gente local…hay infinidad de tiendas de decoración y artesanía…recuerda sacar a relucir el arte del regateo!

El Pueblo Azul, así lo llaman, anclado entre las montañas del Rif, resultó ser un oasis de tranquilidad comparado con otras ciudades de Marruecos.

Nosotras estuvimos 1 día y medio, recomiendo pasar aunque sea una noche allí, merece la pena. El principal punto de reunión está en la plaza El Hammam, repleta de restaurantes y cafetines, a todas horas ambientada. En esta bonita plaza se encuentra la Mezquita Kebir y la Alcazaba. La gastronomía árabe, para mi gusto, es exquisita. Puedes encontrar restaurantes de muchos precios, la mayoría con terrazas y vistas a las montañas del Rif. Cuscus, Tajin de carne, pescado, verduras…imprescindible probar un rico té moruno con pastas! Los precios son bastante asequibles.

Después de recorrer y callejear Chaouen, al día siguiente tocaba regresar a Tetuán. Habíamos quedado anteriormente con la pareja de Granada para a la vuelta compartir taxi de nuevo, así nos saldría mucho más barato. Justo al salir de La Medina por la puerta de abajo, hay una plaza donde puedes encontrar taxis fácilmente…ya es cuestión de negociar. La vuelta nos salió más barata aún, 210 dirhams entre 4 personas, unos 20 euros…5 euros cada uno.

Tetuán me pareció una ciudad mucho más auténtica…al ser ramadán, la mayoría de los restaurantes estaban cerrados, pero los comercios abiertos durante todo el día. La Medina es muy bonita, está muy cuidada, limpia, precios más bajos que en otras ciudades marroquíes, es como un laberinto de tiendas, mercados de fruta, verduras, los mercadillos de toda la vida…es como retroceder en el tiempo. 

Medina de Tetuán.

Nos alojamos en el hotel  Marrakech, perfectamente ubicado, a un paso de la entrada principal de La Medina y de uno de los barrios más característicos de la ciudad: El Ensanche español. Su dueño, Said, nos trató de lujo desde que pisamos el hotel! Hizo de guía adentrándonos a la Medina y explicándonos un poco por dónde movernos, dónde comer, etc. Las 2 noches nos salieron por 27 euros, en una habitación doble, todo muy limpio y muy chulo. Sobre todo nos encantó el trato recibido por el dueño  y lo recomiendo 100%. Como veis, la escapada a Marruecos es muy “Low Cost”…tanto vuelos, como alojamientos, desplazamientos, comer…incluso las típicas compras de souvenirs y recuerdos que no faltaron. Al igual que en Chefchaouen, hay que callejear y perderse…es la esencia de Las Medinas. Recomiendo también subir a la terraza del restaurante hotel Casa Medina Sanaa, dentro de La Medina, con unas vistas únicas y una comida casera deliciosa.

Restaurante Medina Sanaa.

El último día, decidimos coger un taxi e irnos a la zona costera, Said, el dueño de nuestro hotel, nos recomendó ir a Rincone M’diq, una pequeña ciudad ubicada a unos 20km de Tetuán. Compartir el taxi con más personas es un clásico allí, por lo que vivimos la experiencia una vez más y por menos de 1 euro por persona (7 dirhams el trayecto de ida y 7 el de vuelta) estábamos en la playa en 15 minutos aproximadamente. Y qué PLAYA! Espectacular…arena blanca y agua cristalina. Ese día de relax para finalizar el viaje nos vino genial. 

Playa de Rincon M’diq.

En M’diq puedes encontrar un paseo marítimo muy chulo para pasear, infinidad de restaurantes y cafeterías…la zona del puerto deportivo también tiene mucho encanto. Por un momento pensamos que no estábamos en Marruecos…esta zona es muy muy cool.

Volvimos a Tetuán por la tarde, al ser domingo y con muy buen tiempo, había muchísima gente paseando y estaban todos los comercios abiertos…eso sí, éramos las únicas turistas tanto en M’diq como en Tetuán, eran todo gente local, lo cual lo hace ser más auténtico. Paseando por La Medina, nos encontramos con esta curtiduría tan típica de Marruecos, donde se trabajan y tintan las pieles.

El lunes a primera hora cogíamos el vuelo de regreso a Málaga, nos recogió en el hotel un taxi que gestionó Said, pero al ser de madrugada y no compartido, nos salió algo más caro, unos 15 euros. En cualquier taxi, comercio, restaurantes, tiendas, etc, puedes pagar con euros o con dírhams…aunque siempre saldrá mejor cambiar dinero en las casas de cambio que no cobran comisiones, estando muy atentos y contando el dinero para que no os engañen…Espero que os sirva de ayuda toda esta información y que os animéis a visitar Marruecos! Cualquier duda, no dudéis en preguntarme, ayudaré en lo que pueda a organizar vuestra ruta!

M’diq.

VIAJAR SOLA: Lo mejor que me ha pasado en la vida.

¡Hola viajeros!

¿No te da miedo? ¿No te aburres? ¿Quién te hace las fotos? Estas son las preguntas que hace la mayoría de la gente cuando me embarco en una nueva aventura….y la respuesta es siempre la misma: pruébalo y luego me lo cuentas! Viajar sola es una experiencia brutal, la impagable sensación de libertad se apodera de mí! Otro nivel que te abre muchas puertas, tanto por fuera como por dentro. Cuando viajas en solitario la adrenalina en cada vivencia es doble. Tu receptividad aumenta. Observas cada detalle, vas alerta a cada paso que das. Sales de tu zona de confort y vuelas tan alto que da hasta vértigo. Dependes sólo y exclusivamente de ti, de tus decisiones. Te obliga a confiar en extraños y a perder de vista toda esa comodidad y facilidad que da estar en casa.

Estás constantemente  fuera de balance, nada es tuyo. Excepto lo esencial:  sueño, hambre, sed…..Emocionante y a la vez adictivo. Valoras mucho más todo lo que aquí tienes y allí te falta. Vuelves con el listón muy alto y exigiéndole mucho más a la vida.

Poco a poco, vas deshaciéndote de ataduras mentales, dando paso a lo realmente importante…por lo tanto, vives tu vida y la de nadie más.

La aventura en sí implica grandes emociones…y a su vez pueden surgir riesgos y sorpresas…no todo es color de rosa, también me ha tocado experimentar algún que otro susto, he pasado frío hasta no poder ni mover las articulaciones en el lago Ness, me he desmayado en plena calle a causa de una lipotimia por andar a casi cincuenta grados en Malasia, un yuyu en el Mont Blanc por el llamado “mal de altura”, he saltado de un taxi en marcha en Budapest porque me querían estafar y qué se yo….en Berlín he sufrido un asalto de tres carteristas con intento fallido de robarme el teléfono móvil, me he cruzado con algún indeseable con malas intenciones, y mil anécdotas más que ni siquiera cuento a mis personas más allegadas…..las experiencias negativas sirven para aprender e ir mucho más alerta si cabe.

Por eso siempre digo que viajar sola, me ha hecho madurar a pasos agigantados. Me he conocido tanto a mí misma, que a veces me doy hasta miedo. Mis defectos, mis limitaciones, mis inseguridades…..sin duda todas y cada una de las experiencias de la vida nos enseñan algo….pero el hecho de depender sólo y exclusivamente de ti, de tus decisiones, de tu intuición…..es algo realmente necesario. Viajando sola he construido una fortaleza y una seguridad en mi misma indestructible. Siempre he sido una persona muy independiente, muy atrevida, desde niña, sin miedo a nada y tirándome al barro sin pararme a pensar en las consecuencias. Arriesgo y que pase lo que tenga que pasar….rara vez me quedo parada con las ganas de algo por miedo al qué dirán o al qué pasará.

Son infinitas sensaciones que nunca antes había vivido, un aprendizaje constante. Practicas mucho más el idioma en otros países, te relacionas con muchas más personas que al igual que yo, viajan solas, compartís el mismo modo de vida y os entendéis mutuamente. Dejar amigos por todos los rincones del mundo y mantener el contacto a pesar del tiempo y las distancias enriquece y mucho. Conocer nuevos lugares, nuevas culturas, nuevas personas…todo ello te ayuda a crecer, a abrir tu mente, a alimentar el alma…

Creo que es importante aprender a estar solo, a sobrevivir con una simple mochila, pasar tiempo con uno mismo. Descubrir lo que te hace feliz, lo que quieres y lo que no. Así la compañía es una cuestión de elección, no de necesidad. Sobre todo, cuando pasas tiempo sola y dedicas tiempo a conocerte, te das cuenta de que te importa una mierda lo que la gente opine….y no hay nada más liberador que eso.

La soledad te otorga un poder que muy pocos pueden dominar. 😉

¡Estrenamos blog!

¡Hola Viajeros!

Bienvenidos a mi mundo…😉

Tenía muchas ganas de escribir y contaros todo lo que supone para mi construir este blog de viajes para poder compartir mis experiencias personales. Viajo sola, organizo mis rutas, destinos, visitas y todo lo que conlleva cada aventura. Será un placer compartir con vosotros y ayudar en lo que pueda a todos los que me leéis, disfrutar del camino y aprender todos juntos de este incurable virus que es viajar! Gracias a los que me animásteis  a esto, cuando una gran pasión se convierte en una forma de vida, no supone más que una simple manera de invertir tu tiempo en lo que realmente te llena, te apasiona y sobre todo te mantiene siempre viva: VIAJAR.